La primera foto fue del primer día que pude sostenerla en agosto de 2014, a las 6 semanas de nacida |
Esta foto fue de ella en casa (en realidad en casa de la abuela) en abril de 2015, a los 9 meses de edad |
Tenía mi rutina de llegar a la UCIN, recibir mi actualización diaria de los médicos y enfermeras, ir a la estación de extracción de leche y actualizar a todos mis amigos y familiares sobre su cuidado. ¡Ese día fue la primera vez que pude cargar a mi bebé!
Tenía 6 semanas de nacida y estaba conectada a una máquina de respiración llamada “The Jet”. El Jet bombea pequeñas bocanadas de aire a una frecuencia muy alta para mantener los pulmones abiertos y vibra muchísimo. La enfermera y el terapeuta respiratorio me ayudaron a moverla y la colocaron sobre mi pecho. Fijaron sus tubos de respiración a la bata que yo llevaba puesta para que el tubo no se deslizara.
El médico escribió que podía cargarla todo el tiempo que quisiera, pero advirtió que quizás no respondiera bien y necesitara más oxígeno. Si ese fuera el caso, entonces solo podría cargarla durante 30 minutos.
Pues bien, ¡ese día la cargué durante más de 2 horas! No solo estuvo genial, sino que su necesidad de oxígeno disminuyó.
Desde ese día, la cargué todos los días por un mínimo de 1 hora, pero intentaba sostenerla tanto tiempo como me fuera posible. Tenía que extraerme leche y esa era la única razón por la que no podía cargarla más de 2 horas.
Sin el método canguro, sé que su estancia habría sido mucho más difícil. No solo disminuyó su dependencia de oxígeno mientras la cargaba, sino que me sentí más como su mamá.
Más como si realmente la estuviera cuidando, porque le demostraba que la amo al tenerla piel con piel.
