El contacto piel con piel, también conocido como método canguro, ha sido ampliamente estudiado y se ha demostrado que beneficia significativamente tanto a las madres como a los recién nacidos, especialmente en la promoción de la lactancia materna exclusiva. A continuación, se presentan algunos hallazgos clave de la evidencia sobre el contacto piel con piel y su impacto en la lactancia materna exclusiva:
1. Mayor inicio de la lactancia materna:
Los estudios demuestran que el contacto piel con piel inmediatamente después del nacimiento ayuda a iniciar la lactancia materna de manera más efectiva. Promueve el comportamiento temprano de auto-agarre en los recién nacidos, en el que se desplazan instintivamente hacia el pecho de la madre, se prenden y comienzan a alimentarse. Esta experiencia de vinculación temprana a menudo conduce a un inicio más exitoso de la lactancia materna.
2. Mejora en la duración y exclusividad de la lactancia materna:
El contacto piel con piel se ha asociado con una lactancia materna más prolongada y exclusiva. Los bebés que experimentan un contacto piel con piel regular con sus madres tienden a tener tasas más altas de lactancia exclusiva, lo que significa que es más probable que sean alimentados únicamente con leche materna sin suplementos de fórmula. Los estudios sugieren que los bebés que experimentan el contacto piel con piel amamantan con mayor frecuencia y durante períodos más largos, lo que contribuye a una lactancia prolongada.
3. Mayor producción de leche:
Cuando las madres practican el contacto piel con piel con sus bebés, sus cuerpos liberan niveles más altos de oxitocina, la hormona que estimula la eyección (o bajada) de la leche y su producción. La oxitocina también ayuda a las madres a relajarse, reduciendo el estrés y potencialmente aumentando su confianza en su capacidad para amamantar, lo que favorece aún más la producción de leche.
4. Mejor aumento de peso y resultados de salud en el lactante:
Se ha demostrado que el contacto piel con piel regular mejora el aumento de peso del bebé, probablemente debido a la mayor frecuencia de lactancia que fomenta. Los bebés alimentados exclusivamente con leche materna se benefician de los anticuerpos y nutrientes presentes en ella, los cuales ayudan a fortalecer su sistema inmunológico y reducir el riesgo de infecciones, alergias y enfermedades crónicas.
5. Reducción del estrés materno e infantil:
El contacto piel con piel ayuda a reducir los niveles de cortisol (la hormona del estrés) tanto en las madres como en los bebés. Este efecto calmante puede hacer que el proceso de lactancia sea más fluido y agradable, lo que puede llevar a sesiones de lactancia más constantes.
6. Mejora del vínculo y la conexión madre-hijo:
Esta interacción íntima y reconfortante fortalece el vínculo madre-hijo, lo que puede impactar positivamente en el apego y la capacidad de respuesta materna, apoyando aún más la lactancia materna exclusiva.
7. Mayor éxito con bebés prematuros:
Para los bebés prematuros o con bajo peso al nacer, el contacto piel con piel ha sido especialmente beneficioso para establecer la lactancia. Los estudios han demostrado que el método canguro ayuda a estos bebés a realizar la transición a la lactancia materna con mayor éxito y promueve mejores resultados generales de salud, como una mayor estabilidad en la frecuencia cardíaca, la respiración y los niveles de oxígeno.
8. Reducción del riesgo de depresión posparto:
Existe evidencia de que el contacto piel con piel ayuda a reducir el riesgo de depresión posparto en las madres, lo cual está correlacionado positivamente con la probabilidad de éxito en la lactancia. Las madres que se sienten más conectadas con sus bebés suelen estar más motivadas para continuar con la lactancia materna exclusiva.
En general, la práctica del contacto piel con piel cuenta con el respaldo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otras importantes organizaciones de salud como un componente fundamental del apoyo a la lactancia materna y el cuidado del recién nacido.

